Claro, ya te entiendo. Es mucho más sencillo no querer. No arriesgar nada, no alterar tu vida, ni pegar una patada a tus principios…
Porque el amor duele, quema, desvela… Tú sigues así, siendo un cobarde, que el amor solo es para los que se atreven a poner su mundo patas arriba sin pensar en el mañana… y si no estas dispuesto a jugar tus cartas, tampoco te mereces que nadie lo haga por ti…
No hay comentarios:
Publicar un comentario